Por Rasge.
Una de las estrategias de Marketing directo que no podemos darnos el lujo de no usar es el mailing.
Uno de los usos que tiene la creación de una base de datos sobre nuestros clientes es la posibilidad de comunicarnos directamente con ellos. Pero debemos tener en cuenta algunos detalles antes de hacerlo. Tratando siempre de ser positivos, comencemos por lo que debemos hacer dejando para lo último lo que No debemos hacer:
• Las cartas deben ser personalizadas. Existen muchos programas de envío de mails que nos ayudarán en ese aspecto.
• De ser posible, hay que tratar de darle un diseño a nuestro mail. Usar plantillas esta muy bien, darle al cliente algo agradable a sus ojos.
• La personalización del mail debe llegar hasta el Asunto del mail, ya que es lo que invitará a nuestro cliente a abrirlo y no depositarlo en la papelera sin ni siquiera haberlo leído.
• No sólo debemos quedarnos en el contenido, nuestro mensaje debe llegar al cliente. Éste debe entender el motivo del escrito y sobre todo si ofrecemos algún producto o servicio.
• La oferta debe satisfacer las necesidades de nuestro cliente…
• Debemos realizar propuestas inteligentes ya que nuestros clientes tienen un conocimiento cabal del mercado que nosotros menospreciamos muchas veces (sin querer).
• El tono del mail debe ser amigable y cordial. Hay que enviar con tiempo ofertas para lograr el máximo de penetración en el público objetivo.
• Si bien debe ser cordial, también debe ser conciso. No disponemos de mucho tiempo para leer los mails que nos llegan por más que la oferta sea impresionante.
• Es muy importante hacer marketing individual. Es decir, hacer sentir a ese cliente que es un miembro selecto.
Y ahora, lo que NO debemos hacer:
• No usar el “estimado cliente” y otros.
• No mandar líneas interminables de textos monocromáticos que aburren a las dos primeras líneas de lectura.
• No transmitir la sensación de que debemos vender y que estamos desesperados por hacerlo.









